Independientemente de que clase sea la que enseñemos, no les ha pasado que hay algún chic@ que cree que no es bueno para cierta materia, o que simplemente no ha encontrado el por qué recibir esa clase? Bueno, en este post les comparto 10 trucos que nos ayudarán a crear un ambiente agradable para nuestros alumnos, y que nos ahorrarán tiempo en ordenar a los chiquillos.
# 1 -Entra sonriendo
El efecto halo es usado por la mayoría de políticos, que buscan ser vistos como personas amigables, divertidos; visitan pueblos y mercados intentando causar una buena impresión ante el electorado. También podemos verlo en la publicidad de pequeñas y grandes empresas, que buscan asociar marcas a un estatus de prestigio, contratan a futbolistas, cantantes o cualquier celebridad para promocionar "X" producto. ¿Y que similitudes hay en esta clase de anuncios? Pues claro, siempre están sonriendo.
A que niñ@ le va a gustar ver entrar a su maestro con cara "Triste" o de "Ogro", más aun si es la primera clase, creo que a ninguno, incluso de adultos no nos hace gracia entrar a un lugar y que todos estén de caras largas. Así que tip # 1, regálale una sonrisa a esos pequeñines que quizás no recibieron una sonrisa de sus padres.
# 2 - Cuenta una anécdota
Como lo hacían nuestros abuelitos, quedábamos encantados con las historias que nos contaban. Comparte con los niños algo que te haya pasado, durante el fin de semana, o algo que hayas visto en la televisión que pueda servir como enlace al tema que van a estudiar ese día.
Si es algo personal a los niños les encantará que los veas no solo como alumnos si no como parte de tu vida, y así te verán ellos también.
Recuerda: "El alumno es lá biografía del maestro"
# 3 - Convierte a un alumno en protagonista
Permitir que los niños sean los protagonistas por un día es un gran motivador para ellos, en especial cuando en casa no les dan la atención necesaria.
Además también puede ayudarte para mantener organizada la clase, ya que puedes asignar diferentes tareas a cada alumno; por ejemplo: 1 persona puede entregar los libros, otro puede sellar o pasar la lista, siempre bajo la supervisión de nosotros. Estas tareas pueden rotarse cada día o cada semana.
# 4 - Aprende de tus alumnos
Puede que ya seamos adultos, pero no me dejaran mentir que cuando entramos al mundo de un niño, podemos sorprendernos de como ellos ven las cosas. Ellos no se están con rodeos para decir lo que piensan, ya que ven todo de una perspectiva diferente a la nuestra.
Por ello es importante darles la oportunidad de que se comuniquen en clase, que compartan sus propias anécdotas o simplemente información sobre documentales o caricaturas que han visto (mucho mejor si son temas relacionados con el tema de clase).
# 5 - Intercambia los papeles
Ellos también quieren ser escuchados. Puede ser un poco incómodo para los que son tímidos, pero con el tiempo será de gran ayuda, porque podrán ir venciendo poco a poco esa timidez.
Es una buena opción para los "chistositos" de la clase, para que puedan experimentar tener la atención de varias personas sin necesidad de estar llamando la atención mientras explicamos.
Con el tiempo te vas a dar cuenta del cambio de actitud de tus alumnos, tanto de los más calladitos como de los bulliciosos.
#6 Di o haz algo inusual
Si usualmente empiezas la clase con la canción de "Buenos días", puedes cambiar un poco por la canción de moda, o bien, si tus clases terminan con una historia, por qué no los animas a que trabajen un poquito más rápido para que los últimos 5 minutos puedan salir a jugar tenta u otro de sus juegos favoritos.
No perderás la rutina, solo harás un pequeño cambio.
Es algo que sorprenderá a los chicos y que los mantendrá alertas a que en cualquier momento experimentarán algo diferente.
# 7 Bromea
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